Efectivamente, a pesar de mi corto período en la faz de la Tierra, yo ya me considero dentro de ese sector de gente inaguantable que suelta esas movidas de “Porque los jóvenes de hoy en día…”. Y asustada me hallé cuando me escuché a mí misma diciendo tal cosa… Pero en este caso no era para menos.
Tomando situación, allí estaba yo, cenando con mis compañeras de residencia que, extrañamente y sin ganas de explicar el por qué, oscilan entre edades muy dispares. Una de ellas sonriente nos exponía su pasión por Raphael (adjuntamos datos audiovisuales del sujeto, por si las dudas).
Mientras, aguantando mi risa, observaba a la que tenía delante, que ponía una cara de alcachofa que me extrañó enormemente. Total, que en medio segundo se desataría una de las mayores desgracias que recuerdo, culturalmente hablando: ¿Y ese quién es? Las tres generaciones que había en la mesa, la miramos con los ojos como platos… En ese momento quisimos llorar, pero en un intento de supervivencia, nos pusimos a cantar a coro temas tan nuestros como “Melancolía” o “Yo soy aquel”. Su cara de alcachofa se iba volviendo un limón que lleva cortado por la mitad 4 o 5 días al sol.
Entonces yo, que soy una persona de lo más iluso, me dio por decir: ¡Bueno mujer, Camilo Sesto y los de esta quinta! Se hizo de nuevo el silencio y devolvió otra negativa. Sentí que me ponía pálida. Aseguraba no haber oído hablar nunca de ese sujero. ¿Nino Bravo?¿Jose Luis Perales?¿El Fari? ¡Nada! Ni tan siquiera el Fari. ¡No conoce al Fari! Que después de la tortilla, los toros y el toro de Osborne es el icono español por excelencia. Pues nada, que a sus felices 16 años la chiquilla vivía feliz sin que el Fari le sonara ni de lejos.
Con mi ultimo aliento queriendo huír de mi boca, la última pregunta osó salir: ¿Y Joaquín Sabina?
Craso error. Debo aprender a callarme a tiempo, antes de sentir ganas de acabar con todo ser viviente. Así que desde aquí un mensaje fuerte y lleno de energía a todo el que tenga un mínimo de cultura… Que corran veloces a inyectarsela a esta pobre gente… Que no sabe quien es el Fari.
