Lo justo y necesario

Agosto 1, 2008

ERES LO QUE ESCRIBES. ERES COMO ESCRIBES

Aunque no haya hecho ninguna entrada al respecto todavía, desde hace un tiempo tengo en mi blog un botoncito “nuevo” tal que así:

Estupendo y hermoso, y esas cosas. Pues bien, ¿a qué viene el botón y esta entrada? Bueno, el botón lo encontré de casualidad en otro blog (siento no poder remitirlo pero no recuerdo cual fue y tampoco lo guardé, así que… Nos quedamos con la duda), me llamó la atención y entré a ver de qué iba. Pues bien, se trata de una especie de campaña o iniciativa que incita al mundo cibernético a tener un poquito de respeto por la lengua escrita. Y es que tantos y tantos exámenes de lengua castellana deben sacarse a relucir en un medio tan extenso como es este de internet y bueno, he de decir que siempre he sido una total defensora de la causa, ya antes de encontrar este particular blog.

Y esta entrada ya no viene sólo para presentaros lo bonito que es todo esto de escribir bien sino también porque en los últimos días, algunos de los comentarios que han sido puestos en este “diario cibernético” han sido rechazados. Sí, sí, Dios mío, rechazados, como lo oyen. No sin su correspondiente explicación, claro está.

Yo bien comprendo que aquí nadie es catedrático de la lengua castellana (yo tampoco, ni mucho menos), pero muchos de los comentarios que llegan hasta aquí (como otros muchos sitios) tienen una escritura ni pasablemente aceptable y dado que me he unido a esta campaña, aquellos comentarios que sean escritos de forma aberrantemente incorrecta a lo que la ortografía se refiere, serán dejados en la bandeja de “Pendientes” y sus dueños, de haber dejado su email correcto, tendrán en su Bandeja de Entrada un mail de aquí los administradores de Lo justo y necesario contándole nuestra particular visión del mundo y blablablabla.

En definitiva, aquellos que han podido percatarse de que sus comentarios no aparecen o de que tienen este mail, aquí tienen más o menos la explicación. Y hablando ya totalmente en serio, pido un pequeño favor, que por ahora no nos cobran los caracteres escritos en WordPress y no nos cuesta nada escribir decentemente, ya no solo porque es lo más correcto, sino porque no sabeis lo que cuesta a veces entender lo que se escribe (y no nos confundamos que yo pertenezco a la generación esta de los móviles y demás también, ¿eh?).

Así que, eso yo adoro que me comenteis pero voy a tener que restringir esos comentarios a tan solo aquellos que estén decentemente escritos. Evidentemente aquí no somos profesores de ortografía pero hay grados y grados de errores.

Lo justo y necesario se une a la campaña por escribir como Dios manda así que ale, os animo a que os unais y a los que les cueste lo de la ortografía que, por otro lado, es un coñazo, les recomiendo que ahora que es veranito se dediquen a comer libros como locos.

(agradecimientos al blogs ERES LO QUE ESCRIBES ERES COMO ESCRIBES por esta iniciativa)

Julio 12, 2008

Crónica: Facto Delafé y las Flores Azules

Bueno, hace un buen rato ya que llegué del concierto (y su respectiva copa de antes de volver a casa).

Llegamos temprano, a eso de las 9. Cenamos, paseamos, un helado y a la Estación Marítima a ver qué nos contaba el ambiente. Nuestras sospechas se confirmaron: era libre y gratuíto. Estaba tocando No More Bullshit. Se oían canciones de rock más clásicas que decirlo, como para que hasta una inculta y poco debota del buen rock conociera las canciones. Un grupo de cuarentones marchosos que nos deleitaron con una fuerza increíble al atardecer de esta maravillosa ciudad gallega. Había un número considerable de personas, la mayoría con edad más que suficiente como para tenerme a mí y a mi acompañante de hijos. Pasándoselo bien y recordando viejos tiempos, imagino.

A eso de las 23.00 se retiran y empiezan los preparativos para lo siguiente. Poco a poco se va llenando, los mayores se van, y las juventudes varias se van acercando. Optamos por la segunda fila una vez que la cosa empezó a ponerse abarrotada. Finalmente, he de decir que la vista no me alcanzó a ver cuánta gente había pero aquello rezumaba gente por todos los lados. Aunque el ambiente era bueno.

En los preparativos que podíamos ver se incluían globos gigantes de colores, cajas cuyo contenido no descubrimos hasta el final (kilos de confetti!) decorada con papeles brillantes de colores, una máquina de hacer pompas, dos micros y una mesa de mezclas con mil cachibaches.

Con un poquitin de retraso y algún problema técnico aparecieron al fin: Facto, Delafé y Flores Azules.

Me habían hablado de lo bueno de su directo pero… Se quedaron cortos. IMPRESIONANTE. Participativos, amenos, simpáticos, naturales, buen rollo por todos los lados, graciosos, deshinibidos, agradecidos y marchosos. Nada de llegar, cantar y marcharse. Con espectáculo, mucho espectáculo. Pero nada de grandes despliegues, ellos mismos y cuatro recursos fueron suficientes para cautivar al público y para mantener emocionados hasta a aquellos que no les conocían en demasía (ya tengo a alguien que mañana se presenta en mi casa a “robarme” los dos discos: “vs El monstruo de las Ramblas” y “En La Luz de la Mañana”.

Bromas, risas, imitaciones, actuaciones y unos bailes y movimientos de cuerpo cuando menos peculiares. La gente animada y participativa. Quizá de más. Lo digo por el chico que se lió a decirle piropos en un tono un tanto escandaloso de más a Helena…

Su estilo fresco, positivo y singular fueron totalmente contagiosos. Conffetti y pompas de jabon volaban todo el tiempo. Delafé y su “baile del pulpiño”, Facto y su “poder de la zamburiña” y las Flores Azules con ese baile psicotrópico que nos enamoró a todos (yo quiero unos zapatos como esos !!).

A nosotros nos han dejado con ganas de más. De hecho ahora mismo me voy a mirar las próximas fechas a ver dónde nos pillan y por allí andaremos, dándolo todo. Geniales. Echaba de menos un grupo que empatizara tanto con el público, que se entregara así, con la mayor naturalidad. Mucha participación, eso me gustó. Y el público también muy ameno y distendido. Impagable el momento en el que suenan las primeras notas de “Mar, el poder del mar” y todos decimos: “Oooooh”. Y Delafé se ríe. Y el momento de las manos… creo que era en “Gigante”, también precioso…

Temía que de lo mucho que me gustan de tanto escucharlos, se me cayera un mito en el directo, pero al contrario, aún me gustan más. Un diez para Facto Delafé y Las flores azules.

Y una pequeña mención a la inmensa cantidad de visitas que, durante el día de ayer, inundaron mi entrada sobre el concierto, que un montón de gente se puso como loca a buscar sobre él y espero que el hecho de haber escrito algo sobre ello haya ayudado a mucha gente a enterarse y acudir al evento. Éramos un montón.

Genial por la iniciativa de Caixanova para traerlos y por encima de entrada gratuíta, aunque yo hubiera ido igual.

Pero sintiendolo mucho no pude disponer de cámara y por lo tanto no hay fotos… Pero estaré atenta a una chica llamada María que la ví por ahí con una pedazo de cámara y fíjate tú, yo no sabía que era fotógrafa. Habrá que cotillear.

¿Próximo destino?  La playa de Prat, Benicassim, Madrid y Barcelona. Más información en su myspace.

Ah, y una cosa, voy a pediros un favor… Ahora, sonreid, sí, sonreíd, venga, que nadie mira.

Abril 7, 2008

Fotomontaje, por John Heartfield

En esta imagen puede verse una figura humana representada en un formato vertical que podría ser parte de un cartel o un anuncio publicitario ya que un marco blanco circunda a la imagen principal.

En la imagen tan solo está la presencia de una figura humana, colocada para una fotografía de retrato pero con la cara tapada o cubierta por papel de periódico. La figura lleva una camisa que podríJohn Heartfielda hacer referencia a un personaje de finales del siglo XIX o principios del siglo XX. Por encima de ésta tiene puesta una especie de correa de cuero con hombreras que se une en el medio del pecho y se pierde hacia la parte trasera del cuerpo donde probablemente se halle atada. En la parte inferior derecha encontramos un bloque de texto en blanco y a la izquierda una línea con un nombre: John Heartfield. El bloque de texto podría tratarse de un texto explicativo o similar; la línea de la izquierda corresponde a la firma del autor de la imagen.

Por la parte de fuera, en el marco blanco, hay dos líneas en la base de la imagen principal que están justificadas de forma que coinciden con el ancho de la imagen principal. Estas líneas están escritas en color gris o negro, siguiendo la estética de la imagen que está representada en blanco y negro o escala de grises.

La figura, en posición y encuadre de retrato, está colocada mirando hacia la izquierda de la composición. Ocupa prácticamente todo el espacio, saliéndose incluso por ambos lados en la mitad inferior de la imagen y por la base de la imagen. En la parte superior apenas queda espacio entre la figura y el final de la composición. El fondo liso recuerda a un estudio fotográfico y acentúa el carácter de retrato que tiene la fotografía. Además, la postura del sujeto es tranquila, está quieto, con los brazos relajados pero el cuerpo erguido, como en posición de espera o de atención a quien le fotografía. Es también un rasgo característico de las fotografías de retratos.

La trama y la calidad de la imagen nos recuerda a la que tienen las imágenes en las publicaciones de prensa, sobre todo en periódicos, por lo que puede tratarse perfectamente de un anuncio o fotografía de un artículo en prensa escrita. El formato rectangular y los textos justificados, sobretodo el que hace función e pie de foto por fuera de la imagen principal, enfatizan este carácter de relación con los medios de comunicación escritos.

La imagen presenta cierta simetría según el eje vertical acentuada por el elemento que representa la cabeza del personaje ya que su forma oval y su posición centrada respecto a este eje nos sugieren este fenómeno. El resto del cuerpo, aunque no geométricamente simétrico, si transmite simetría debido a su forma en conjunto y su posición. El hecho de que toda la figura en sí esté centrada con respecto a la composición acentúa esta percepción. Se forma un acentuado fenómeno de jerarquía con la parte de los pliegos de periódico que debido a su valor considerablemente claro con respecto del resto de la composición, al contraste de textura y a su posición centrada llama la atención antes que cualquier otro elemento de la imagen. Así, además, nos marca un orden de lectura que comienza por la parte superior del eje vertical, nos lleva a la figura del personaje, después al bloque de texto y por último a las líneas exteriores que conforman lo que probablemente sea el título de la obra.

Esta imagen está hecha usando la técnica de la fotografía en blanco y negro, por una parte, el fotomontaje posteriormente y, por último, la reproducción mediante impresión. La figura humana y su entorno nos confirma lo primero; la notoria diferencia de texturas, valor y luces, además de los bordes recortados, nos confirma que es un fotomontaje y que ese elemento no pertenece a la fotografía original, al margen de que sea una figura irreal en su conjunto; las características anteriormente citadas sobre calidad y trama de la imagen confirman lo último.

La fecha de creación y publicación se sitúa en la primera mitad del siglo XX, cuando la fotografía empezó a tener un gran auge, se difundió y muchos artistas se aventuraron a experimentar e innovar con ella, tal y como hace Heartfield en este fotomontaje. La influencia de las vanguardias, que aparecieron con el inicio del siglo, potenció este ánimo por innovar, experimentar y dar nuevos enfoques a la fotografía.

Así, John Heartfield decide usar esta técnica, además de con ánimo de crítica, de una nueva forma, introduciendo elementos ya sacada la fotografía e incluso después su ampliación. Se convierte en el pionero de esta forma de composición y se crea con él el arte del fotomontaje.

Pero Heartfield llega a este estilo tras verse influenciado por el contexto histórico en el que vive. En esta imagen, además de un fotomontaje con un fin crítico y satírico, podemos ver influencias de varias vanguardias clásicas, que son las que aún mantienen en mayor grado la mímesis, aunque a nivel conceptual siga también tendencias de vanguardias que optan por la abstracción. La principal vanguardia que podemos destacar en esta imagen es el dadaísmo. El dadaísmo es un movimiento que comienza en la literatura y se extiende después al resto de artes, por esto tiene un carácter más espiritual e ideológico que formal. Así el dadaísmo lo que pretende es que en el arte no haya normas ni cánones, que no haya técnicas determinadas que deban o no deban usarse: abren el concepto de arte. Usan como medio para escandalizar y llamar la atención con sus obras la descontextualización de elementos, poniendo como algo artístico lo cotidiano o simplemente sacando un elemento cualquiera de su sitio original y poniéndolo en otro que, en teoría, no le corresponde.

Tomando esto como referencia, podemos ver en la imagen de Heartfield una primera descontextualización a nivel general; utiliza un género clásico, como es el retrato usado para plasmar a personajes célebres, de aspecto noble y elegante, para representar a un personaje que, además de no presentar rostro humano como es costumbre, lleva una indumentaria modesta y además un elemento como es el arnés de cuero que sugiere sumisión, presión o esclavitud. El hecho de que esté ladeado hacia la izquierda y no hacia la derecha como es costumbre también es una característica que llama la atención en la composición y rompe con la estética tradicional. La más acentuada descontextualización se da con el fotomontaje con el cual introduce los pliegos de periódico a modo de cabeza o máscara del personaje. Le da a un elemento con una determinada función otra nueva para la que no fue diseñado, además de que esta descontextualización no es solo a nivel conceptual si no que coloca realmente esos pliegos de periódico en la foto transgrediendo del todo la técnica tradicional.

Además del dadaísmo, el cubismo también está presenta en esta obra. Este fotomontaje está hecho mediante una técnica basada en una ya existente conocida como collage. La técnica del collage fue usada por primera vez por Pablo Picasso, principal representante del cubismo. Picasso transgredió las normas establecidas a nivel pictórico introduciendo trozos de la realidad en sus pinturas; es decir, tomaba pedazos de elementos reales, los pegaba en sus lienzos y los mezclaba con su pintura. La técnica de heartfield es ciertamente similar a esta, solo que el fotógrafo no pretendía dar textura a la imagen ni que se vieran trozos reales en tres dimensiones tal y como hacía Picasso, sino que él aplicaba esta técnica de forma que quedara como algo que también había sido fotografiado, aunque en realidad no hubiera sido así.

También el surrealismo tiene como una de sus características el mezclar elementos que en principio son inconexos pero que los artistas plasman juntos y en contextos totalmente distintos a los que tienen originalmente.

El uso del blanco y negro en esta imagen sirve como modo de potenciar el dramatismo que tiene la misma. Una figura de un hombre, en actitud sumisa y que cuya cara se ve cubierta por una masa de papel de prensa representa una escena de drama, de tensión e incluso quizá de sufrimiento. El blanco y negro en una imagen, además de las referencias hacia el paso que pueda tener, enfatiza esta escena dramática y transmite más el aspecto de degradación que pretende dar el personaje de la imagen.

Las tipografías que se ven usadas en los textos de los periódicos son góticas, usadas durante la Edad Media para escribir en los códices y retomadas más adelante por la Alemania de Hitler como letra oficial del Imperio alegando que ésta aportaba grandiosidad y nobleza. El idioma en que los textos están escritos es alemán por lo que ambas cosas están relacionadas. El mensaje que Heartfield manda con este fotomontaje va dirigido a esta dictadura creada por Adolf Hitler y a aquellos que la siguen por beneficio, sobretodo, económico. Las dos líneas de texto del inferior de la imagen citan: “Quienquiera que lea los periódicos de los burgueses se convierte en ciego y sordo: ¡fuera con esas vendas que anulan!”. Heartfield hace con esta imagen un sutil jeroglífico que nos lleva a entender una dura crítica sobre la burguesía y la Alemania de su época marcada por las ideas retrógradas, la opresión, la sumisión y la propaganda que manipula al pueblo.

En contraste con esta tipografía retrógrada que refleja la sociedad alemana del momento, los textos tanto al pie de foto como en el bloque colocado en la esquina inferior derecha de la imagen están escritos en tipografías de palo seco y, como se ha citado anteriormente, ambos están justificados para formar dos bloques perfectos aunque su interletrado se vea severamente modificado para conseguirlo.

En conclusión, la imagen no solo se presenta como una ruptura con el arte tal y como pretendían los vanguardistas sino que se usa como forma de crítica, como una forma de cambiar o afectar en el mundo con el arte, ideología que también forma parte del movimiento Dadá.

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