En una de mis habituales visitas a una de tantas redes sociales de las que formo parte, me llega un evento relacionado con la DGT. El primer pensamiento, el que tengo siempre, es el de que será algún articulillo mal redactado sobre algún accidente, o alguna injusticia a la que se le ha dado más bombo del que tiene, o que alguien escribe porque por una vez ha notado lo que es que esta vez sí te toque a ti el marrón.
Total, que lo miro, siempre por si acaso. Pretende, de algún modo, publicitar una página web. Comenta el caso de las multas por excederse en 1km/h la velocidad máxima permitida (que son 100€, por cierto). Como conductora que soy, me intereso más o menos y pulso en el link que aparece más abajo.
Se trata de una web de junta de firmas para la dimisión de Pere Navarro, el actual director de la DGT. Bueno, siempre me muertro un poco reacia a este tipo de reunionen masificadas sobre alguna injusticia más o menos pronunciada. Y más si requiere firmas y cosas por el estilo que al final no sabes muy bien dónde van a ir a parar.
Lo primero que me llama la atención en una esquina, son los datos de recaudación de la DGT desde el carnet por puntos: triplicado en 4 años. No se lo montan nada mal. Y total, la web, en general, trata de toda esta problemática que tenemos en España (atención, comienzan los comentarios puramente subjetivos) con el tema de que la velocidad es lo que mata a la gente en las carreteras.
Importantísima la velocidad cuando un kamikaze decide meterse en sentido contrario en la autopista. Cuando, en un ceda el paso, el conductor está mirando para cualquier lado menos para los coches que le vienen. Cuando un inseguro va pisando el freno alternamente, haciendo que todos los de detrás, aún yendo en segunda por una carretera secundaria de 80 km/h, tengan que pegar frenazos sin sentido. Cuando alguien detiene su coche sin señalizarlo antes. Y así hasta el infinito de casos.
Hoy mismo, viendo el telediario, he podido comprobar como en Galicia la población de ha convertido en un momento en un grupo de alcohólicos-kamikazes, teniendo el mayor porcentaje de tasas elevadas de alcohol al volante y de siniestralidad en las carreteras. Pues bien. Siendo una considerable conocedora de estas carreteras, puedo decir que la velocidad tiene poco que ver en la mayoría de los casos. Mejor dejar el tema del estado que tienen el 70% de las carreteras secundarias en esta región, la mala señalización de las mismas se vuelve algo recurrente. El hecho de que en unos trayectos tengas que ir a 50 km/h durmiéndote encima del volante del aburrimiento, y que en carreteras con curvas comparables con las de un circuito de fórmula 1 puedas ir a 80 km/h, es uno de los miles de detalles que podríamos discutir con la DGT.
La polémica de los radares. Puestos en cualquier sitio menos donde evitarían accidentes (los puntos negros, que le llaman). Bueno, vale, sigo apoyando mi teoría de que la velocidad no es el problema. El problema es la velocidad+alcohol. La velocidad+inexperiencia. La velocidad+malas condiciones de carretera o de meteorología. Evidentemente.
Una sevidora, siguiendo con su propia experiencia, querría preguntar si aquellos que dictan este tipo de restricciones hacen muchas veces el trayecto Vigo – Barcelona. Es curioso. Yo lo suelo hacer, al menos 2 veces al año. Es deplorable tener que ir todo el camino a 120 km/h. Realmente en Galicia pues… Mucho más de 120 km/h tampoco es que uno pueda tomar. 130, seguramente. 140, poco probable. 150, bueno, en algún caso. Todo visto desde el punto de vista de un conductor más o menos joven e inexperto. Aquellos que pasan la mayor parte de su tiempo en la carretera, tienen un control que ya quisiéramos muchos y del que yo no dispongo. Teniendo en cuenta esto, digamos y aceptamos (aunque no sea correcto ni esté de acuerdo) que ese límite es medianamente aceptable. Cosas que tiene la vida que ese es más o menos un 20% de mi viaje. Otro 20% es Catalunya, que sin ser como Galicia, alguna curva sí que encontramos. Pero, señores… que las tres quintas partes de un viaje de 1200km se haga por la ancha Castilla a 120 km/h… Bueno, no sé si ahorrará accidentes de tráfico. Pero los suicidios debe aumentarlos porque es realmente desesperante.
¿Los vehículos viejos? El mío tiene 11 años y está en unas condiciones perfectas. Cuidado y llevado al día. Tampoco pienso que sea un problema.
Que en la única recta más larga de 50 metros que tiene Vigo haya que ir a 40 km/h cuando la densidad de peatones se concentra 5 o 6 horas al día durante 3 meses del año… Me parece aberrante. Sobretodo teniendo en cuenta que en unos 300 metros tenemos como 4 radares. Soy la primera que le parecen lo peor las carreritas y piques en las rectas como estas, que las había, desde luego. Pero nadie hace carreritas a 50 o 60 km/h. ¿Es necesario que nos adelanten los peatones por la acera? Tampoco creo yo.
No es posible que en un radio tan grande alrededor de la ciudad de Barcelona, se vaya por la autopista/autovía a 80 km/h. Bueno, posible es, es lo que hay.
Pero en realidad, lo que se dice bien pensado, está y con creces… Porque la pasta que se recauda es impresionante. Buen negocio. Para las subvenciones disparatadas que se dan hoy en día hace falta pasta. Lo demás, lo poco importante, la gente que se muere de hambre, los pisos de 30m2, los locales sin licencia, los agujeros negros que tienen las carreteras de Galicia… Para esas cositas sin importancia no hace falta ni dinero ni actuación.
Así que lo dicho. No sé si servirá de algo, por lo que confieso que yo no he firmado, pero el que quiera, dejo la referencia para firmar por la dimisión de Pere Navarro, director de la DGT. En ella además encontrareis artículos y referencias tan interesantes como un video sobre cómo este buen señor cumple a la perfección sus propias normas.
Que conduzca por ti tu padre, pero por mí conduce el del metro, como mucho.


