RUR es el nombre de la más famosa obra de teatro del escritor Karel Capek. Escrita en el año 1920, esta obra de ciencia ficción supone una importante crítica a la actitud humana a raíz de la revolución industrial; cómo la tecnología, las ansias de poder, el jugar a ser Dios y el dinero llevan a la humanidad a un destino cruel y, quizá, bien merecido.
A penas hay que leer un poco de la obra para darnos cuenta del infinito parecido que guardar la famosísima película del mismo género Blade Runner. Yo casi diría que son del todo paralelas. La crítica más superficial es exactamente la misma, incluso el argumento.
La obra de Capek es de lo más representativo por ser la primera en la que se utiliza el término “robot”, cuyo significado en checo es algo semejante a “trabajo forzoso” (aproximadamente, si algún conocedor del idioma lee esto que por favor me corrija y perdona si no es exacto) y el cual se usó para denominar a los personajes, por decirlo de algún modo, principales de esta obra, cuya misión inicial es la de librar a los humanos de los trabajos menos agraciados y más monótonos y que, claro está, finalmente es la de luchar en guerras y demás frivolidades.
La calidad de la misma, imagino que acorde con la época temprana en la que fue escrita, no diría yo que es la mejor, pero desde luego en cuanto a argumento y mensaje es un gran trabajo, que por otro lado no me explico cómo no es más conocido. Y todo esto lo dice alguien que detesta el género pero bueno, las grandes obras siguen siendo grandes independientemente del gusto de muchos y, en este caso, del mío.
¿por qué esta obra? Al margen de mi pasión por ver/leer/poseer clásicos de cualquier típico con afán de culturizarme, el primero proyecto que tengo para este nuevo y reluciente año 2008 trata sobre la obra en cuestión. No es muy relevante realmente: la parte publicitaria es la que me toca a mí (carteles, pendones, entradas…). A parte de lo más o menos interesante que pueda parecer gráficamente, que es lo que a mí me ocupa, como clásico la citada obra no tiene desperdicio.
Además, como parte de la documentación, me sirve para saber un poco de la historia del género ciencia-ficción y bueno, de la Primera Guerra Mundial, de paso.
Seguiremos al acecho de más y mejor documentación (el grado de opinión personal dependerá del ánimo de avuiperahir) en mi afán por sacar algo interesante de mi cerebro y plasmarlo por aquí, como quien no quiere la cosa.