Bueno, hace un buen rato ya que llegué del concierto (y su respectiva copa de antes de volver a casa).
Llegamos temprano, a eso de las 9. Cenamos, paseamos, un helado y a la Estación Marítima a ver qué nos contaba el ambiente. Nuestras sospechas se confirmaron: era libre y gratuíto. Estaba tocando No More Bullshit. Se oían canciones de rock más clásicas que decirlo, como para que hasta una inculta y poco debota del buen rock conociera las canciones. Un grupo de cuarentones marchosos que nos deleitaron con una fuerza increíble al atardecer de esta maravillosa ciudad gallega. Había un número considerable de personas, la mayoría con edad más que suficiente como para tenerme a mí y a mi acompañante de hijos. Pasándoselo bien y recordando viejos tiempos, imagino.
A eso de las 23.00 se retiran y empiezan los preparativos para lo siguiente. Poco a poco se va llenando, los mayores se van, y las juventudes varias se van acercando. Optamos por la segunda fila una vez que la cosa empezó a ponerse abarrotada. Finalmente, he de decir que la vista no me alcanzó a ver cuánta gente había pero aquello rezumaba gente por todos los lados. Aunque el ambiente era bueno.
En los preparativos que podíamos ver se incluían globos gigantes de colores, cajas cuyo contenido no descubrimos hasta el final (kilos de confetti!) decorada con papeles brillantes de colores, una máquina de hacer pompas, dos micros y una mesa de mezclas con mil cachibaches.
Con un poquitin de retraso y algún problema técnico aparecieron al fin: Facto, Delafé y Flores Azules.
Me habían hablado de lo bueno de su directo pero… Se quedaron cortos. IMPRESIONANTE. Participativos, amenos, simpáticos, naturales, buen rollo por todos los lados, graciosos, deshinibidos, agradecidos y marchosos. Nada de llegar, cantar y marcharse. Con espectáculo, mucho espectáculo. Pero nada de grandes despliegues, ellos mismos y cuatro recursos fueron suficientes para cautivar al público y para mantener emocionados hasta a aquellos que no les conocían en demasía (ya tengo a alguien que mañana se presenta en mi casa a “robarme” los dos discos: “vs El monstruo de las Ramblas” y “En La Luz de la Mañana”.
Bromas, risas, imitaciones, actuaciones y unos bailes y movimientos de cuerpo cuando menos peculiares. La gente animada y participativa. Quizá de más. Lo digo por el chico que se lió a decirle piropos en un tono un tanto escandaloso de más a Helena…
Su estilo fresco, positivo y singular fueron totalmente contagiosos. Conffetti y pompas de jabon volaban todo el tiempo. Delafé y su “baile del pulpiño”, Facto y su “poder de la zamburiña” y las Flores Azules con ese baile psicotrópico que nos enamoró a todos (yo quiero unos zapatos como esos !!).
A nosotros nos han dejado con ganas de más. De hecho ahora mismo me voy a mirar las próximas fechas a ver dónde nos pillan y por allí andaremos, dándolo todo. Geniales. Echaba de menos un grupo que empatizara tanto con el público, que se entregara así, con la mayor naturalidad. Mucha participación, eso me gustó. Y el público también muy ameno y distendido. Impagable el momento en el que suenan las primeras notas de “Mar, el poder del mar” y todos decimos: “Oooooh”. Y Delafé se ríe. Y el momento de las manos… creo que era en “Gigante”, también precioso…
Temía que de lo mucho que me gustan de tanto escucharlos, se me cayera un mito en el directo, pero al contrario, aún me gustan más. Un diez para Facto Delafé y Las flores azules.
Y una pequeña mención a la inmensa cantidad de visitas que, durante el día de ayer, inundaron mi entrada sobre el concierto, que un montón de gente se puso como loca a buscar sobre él y espero que el hecho de haber escrito algo sobre ello haya ayudado a mucha gente a enterarse y acudir al evento. Éramos un montón.
Genial por la iniciativa de Caixanova para traerlos y por encima de entrada gratuíta, aunque yo hubiera ido igual.
Pero sintiendolo mucho no pude disponer de cámara y por lo tanto no hay fotos… Pero estaré atenta a una chica llamada María que la ví por ahí con una pedazo de cámara y fíjate tú, yo no sabía que era fotógrafa. Habrá que cotillear.
¿Próximo destino? La playa de Prat, Benicassim, Madrid y Barcelona. Más información en su myspace.
Ah, y una cosa, voy a pediros un favor… Ahora, sonreid, sí, sonreíd, venga, que nadie mira.