No podía dejar pasar un post como este. No podía ver esta película y quedarme tal cual sin escribir algo sobre ella. Casi imposible. Mentiras y gordas . A principio sentía curiosidad por el título… “…y gordas.” Qué chispa por favor !! El humor menos que cero.
Pero bueno, como comentar sobre el ¿argumento? deplorable de la película me llevaría como tres o cuatro folios por las dos caras nos quedaremos con aquello que más me hace sangrar.
Primero y como anécdota… Por favor… Que todos tenemos nuestra intimidad, nuestras cosas y nuestros métodos de excitarnos y excitar al prójimo pero… ¿”Cómemeh lah tetah!”? Uh, de lo más sensual para poner en una película, yo diría (sobre todo si te lo montas con un alcholizado-drogado-colocado que seguramente ni oiga lo que le dices). Y bueno… como estas, mil.
Pero lo que de verdad me ha llegado profundo… Hugo… ¿¡En qué estabas pensando cuando aceptaste semejante papel!? Vale que Los hombres de Paco no de para mucho, que ya canse y que sea más surrealista que el bigote de Dalí, pero hombre, tampoco es como para hacer películas de este tipo de las que el mismísimo Almodovar se asusta. Yo que sé… Me consta que te encantan las escenitas porno, y para qué negarlo, cuando las haces bien, las haces bien, pero hombre, mezclarse con toda la constelación de actores de teleserie adolescentes para dar esa pinta… Yo que sé… Tu aspecto de tipo duro nos pone a todas, pero macho, de ahí a ser un drogado folla-niñas, tampoco.
Yo que sé, soy una loca de buscar producto bueno en el cine español, considero que he visto un número bastante satisfactorio de películas de la nacionalidad propia, pero luego llegan cosas como estas que nos dan la fama y claro, comprendo que la gente no quiera dejarse 7 u 8 euros en ir al cine a ver cómo un puñado de niñatos y drogadictos se chutan y follan como dejenerados (y que conste que no me gusta usar el verbo follar en mis escritos, pero bueno).
El sexo es bonito, el sexo es vida, como dice mi amigo Chojin, pero como todo en esta vida está lo sano y lo insado. Pasen, vean y decidan, señores. Lo que es yo, ya he votado.
Ah, Duna… No te pega.






